Casandra, hija de Priamo, rey de Troya, y de su esposa Hécuba, es la hermana gemela de Helena, dotado como ella de poderes adivinatorios. Todos sabemos que Apolo la condenó a no ser nunca creída, aun acertando, y que murió a manos de la celosa Clitemnestra. Pero son pocos los que saben de la existencia de otra hermana de Casandra: Mashica.
Después de la muerte de Casandra, tan sangrienta y cruel, Mashica quedó profundamente afectada y juró vengarse. Pero ella no era una mujer fuerte y luchadora; reflexiva y acostumbrada al trabajo en la oscuridad. No fue capaz de matar. Por eso, empezó la búsqueda de un sicario. Encontró un misterioso personaje cuyo nombre, Sparafucile, le inspiró confianza. Había sido hombre de espectáculo, algunos hablaban de una novela francesa y otros decían que había sido un famoso cantante de ópera. Era considerado hombre de negocios profesional, fuerte y fiel a sus principios y, a pesar de su trabajo, un hombre de buen corazón.
Ése era el hombre que estaba buscando.
